sábado, 31 de octubre de 2009

...y ahora algo completamente diferente (II)



En 1920, Robert Wiener filmó Das Cabinet der Dr. Caligan, película considerada pionera del cine expresionista alemán siendo también una de las primeras producciones de los míticos estudios germanos UFA.

Con sus decorados retorcidos y ángulos implosibles, el predominio de la luz dura generando terroríficas sombras, las exageradas interpretaciones del reparto y su inquietante coloreado en tonos azules y sepias, la cinta narra los crímenes que el malvado Dr. Caligari induce a cometer al sonámbulo Cesare, a quien por el día exhibe como atracción de feria. Un argumento que, pese a la inclusión a posteriori y obligada por la censura de las escenas inicial y final, nos habla de manera subterránea de como el Estado Alemán de la época obligaba a un pueblo dormido a perpetrar crímenes, actuando además como macabra premonición de la tragedía que supuso la II Guerra Mundial.

Más allá de todo esto, El Gabinete del Dr. Caligari, significó un punto de partida a un movimiento cinematrográfico de indudable influencia y que retrató como nadie no solo la Alemania y la Europa de entreguerras sino los más oscuros recovecos del alma humana.

Os deseo un feliz Día de los Difuntos a todos.

sábado, 24 de octubre de 2009

Platillos Volantes (II)


Baroness. Blue Record (2009)

Resulta que todavía quedan grupos que en lugar de pretender generar hits están más interesados en crear grandes discos. Sin duda, una de esas bandas se llama Baroness. Dos años después de su impresionante Red Album, el cuarteto de Savannah contraataca con Blue Record, un pedazo de disco que lleva todavía más lejos la propuesta de Baroness sin traicionar un ápice su sonido.

Para empezar y solamente echando un vistazo a la portada, una obra de arte de John Baizley -guitarrista y cantante de la banda- y hermana de la portada del Red Album, sabemos que estamos ante un grupo con alma verdaderamente clásica, prueba de ello son los bellos pasajes instrumentales que abren y cierran el disco de la mano de esa especie de ancestral dios con cabeza de toro. En Blue Record, Baroness continúan cultivando ese amalgama de sonidos épicos, fiereza, estrofas gritadas a pleno pulmon, esquizofrenia rítmica y enormes melodías, pero sin dejar por eso de lado su capacidad para sorprendernos. Algo que queda muy claro en A horse Called Golgotha - este temón contiene un punteo que parece obra del mismísimo Iommi-, The Sweetest Curse o War Wishdom and Rhyme, probablemente los mejores temas del disco. Y además, amplían sus registros con temas como Steel that sleeps the eye, una sensacional balada semiacústica que de nuevo nos retrotrae a los mejores tiempos vividos por el rock y que funciona a las mil maravillas como preludio de la enorme y enérgica Swollen and Halo.

En fin, que más se puede decir de una banda cuya creatividad y talento siguen creciendo día a día mientras su personalidad e integridad permanecen intactas: ¡Larga vida a la aristocracía del metal de vanguardia!


www.myspace.com/yourbaroness

miércoles, 21 de octubre de 2009

Fotografía


Exposición Sáhara, 34 años de conflicto en el olvido. Bar "Fotos y Tapas"
( c/ Doctor Piga, 17. Metro Lavapiés)



Ya hace tiempo que Keko, gran amigo y excelente fotógrafo, me enseñó las fotos realizadas en sus distintas estancias en los campos de refugiados saharauis. Desde esas fotos me miraron hermosos ojos que - sin necesidad de decir nada - hablaban de injusticia y olvido, pero también de dignidad y esperanza.

Hasta el 17 de Noviembre tenemos la oportunidad de visitar la exposión Sáhara, 34 años de conflicto en el olvido. Una muestra de 18 fotos de algunos miembros de la Plataforma de Apoyo Político al Pueblo Saharaui, PAPPS, que nos acercan la realidad de este pueblo que sobrevive en el desierto del destierro y el abandono.


www.plataformasahara.com

martes, 6 de octubre de 2009

Platillos Volantes



ALICE IN CHAINS. Black Gives Way To Blue (2009).


La muerte de un ser querido es algo difícil de superar. De esto saben bastante Jerry Cantrell, Sean Kinney y Mike Inez. En Abril de 2002, Layne Staley era encontrado muerto en su apartamento, tras un largo periodo de encierro y degradación personal a causa de una feroz drogadicción. Con su muerte, Layne no solo dejaba un desgarrador vacío en las vidas de sus familiares, amigos y compañeros, sino que mutilaba a una de las mejores bandas de rock de los 90.

7 años después, Alice In Chains publican Black Gives Way To Blue. Un soberbio disco que significa algo más que música para una banda y unos individuos que lo han pasado realmente mal. Y sin miedo a equivocarme afirmo que estamos ante uno de los mejores discos del año.

All Secrets Know emerge de la oscuridad elegante e hipnótica cuando de repente un sosegado Cantrell canta "Broke, A new beginning...". Una apertura inmejorable que pone los pelos de punta.

Acto seguido nos topamos con Check My Brain, un singlelazo de enfermizo riff y estribillo hiperpegadizo.

En Last Of My Kind, William Duvall goza de un mayor protagonismo y demuestra su valía caminado con su voz sobre la pesada y agresiva guitarra de Mr. Cantrell en uno de los temas más duros del disco.

A continuación Your Decision, cambia radicalmente de tercio con ese sonido semi-acústico marca de la casa y una estupenda melodía.

Y de vuelta a la oscurdidad con A Looking In View, uno de las mejores canciones del album, de pesado ritmo y fantasmagóricas dobles voces: AIC en estado puro.

En el ecuador de Black Gives Way To Blue un fúnebre desarrollo de guitarra acústica y una exquisita percusión comienzan a tejer When The Sun Rose Again, que con su preciosa y sosegada aura nos prepara para la descarga de Acid Bubble. Volvemos a sumirnos en las tinieblas de la mano de nuevo de esas voces de ultratumba y de un Sean Kinney que se gusta en un ritmo ultrapesado, en esta especie de jam de oscura psicodelia que termina reventando con un despiadado riff y un mantra cargado de mala uva.

En el tramo final del disco los ánimos se relajan un poco, primero con un par de buenos medios tiempos: la insana Leasson Learn y Take Her Out, de melancólica estrofa y luminoso estribillo; Y después, Private Hell, un gran tema cargado de sutileza y sabor clásico, que sirve de preludio para Black Gives Way To Blue, la canción que da nombre a este album. La canción que Jerry Cantrell escribió para su amigo Layne Staley tras su muerte. Una emocionante y sobrecogedora composición que cierra magistralmente este discazo con la frase "I'll remember you".


www.myspace.com/aliceinchains

domingo, 4 de octubre de 2009

...y ahora algo completamente diferente




Todavía faltan algunos meses para poder disfrutar de la archiesperada sexta y última temporada de LOST, posiblemente la serie que más pasiones y fanatismos despierta en todo el mundo. De este modo, con la sana intención de aliviar en la medida de lo posible el "mono" de los fans -aunque ojo, también puede producir el efecto contrario- os dejo con la presunta escena de apertura de la Season 6 (no se si será verdad que es la secuencia inicial pero desde luego pinta bien) y con un sneak peak, este sí, parece que oficial.


LOST. Season 6. Sneak Peak.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Platillos Volantes (II)


PEARL JAM. Back Spacer (2009)


Vaya por delante que Pearl Jam, amén de ser uno de mis grupos favoritos, hace ya tiempo que no tienen que demostrar nada a nadie y que sin duda se han ganado a pulso un lugar privilegiado en el olimpo de los "nuevos clásicos del rock" más allá de etiquetas, al fin y al cabo, tan absurdas como grunge o rock alternativo.

Pasemos entonces a diseccionar Back Spacer, el noveno disco de estudio de los de Seattle y por qué no decirlo, en mi humilde opinión, el primero de su carrera con portada fea.

El disco comienza siguiendo de manera clara la senda abierta por su anterior entrega, Pearl Jam de 2006. Gonna see my friend, abre el fuego con gran energía y genuino carácter rockero guiñándole el ojo a los Who más primigenios. A continuación un ritmo 100 por 100 Cameron arranca Got Some, otro buen tema con cierto toque ramonero y destellos de los buenos Pearl Jam post-Vitalogy. El primer single, The Fixer, es un ejercicio de buenrollismo en el que Vedder y compañía parecen reivindicar una feliz madurez, como banda y como individuos. El cuarto tema, Johnny Guitar, un claro homenage al que fuera legendario guitarra de los Ramones y gran amigo de Ed Vedder, persevera en esa onda rockera con una excelente melodía y un gran final, regalándonos uno de los mejores momentos del disco. Al llegar a su ecuador, Back Spacer se detiene a contemplar un precioso paisaje con Just Breathe, un tema que podría pertenecer a la laureada banda sonora que Vedder preparó para Into the Wild y continúa con Amonghs the Waves, un medio tiempo bañado por el mar con un estribillo y un puente que nos presenta a unos Peal Jam más cercanos a su primera etapa con un enorme Mike McReady haciendo lo que mejor sabe. Seguimos con Unthought Know, una canción que se sostiene sobre un in crescendo de libro, y la marchosa Supersonic que, aunque (¿solo lo veo yo?) comienza de manera calcada a Mankind, posée un estribillo ultrapegadizo y nos sorprende con un interludio de "rock macarra" con bastante gracia. De esta manera, llegamos al final del disco, un final que diría es la parte que menos me convence: Speed of Sound, una balada con un estilo muy característico de las últimas producciones de los de Seattle, el correcto medio tiempo Force of Nature y el tema acústico The End como cierre, que pese a no tener nada de malo, se queda bastante corto para cerrar un disco de Pearl Jam.

Desde luego, la sensación general es que nos encontramos ante unos Peal Jam que se sienten muy agusto en su papel de "jóvenes clásicos" y que se muestran bastante continuistas con el sonido de su anterior disco aunque, si de ser justos se trata, aquella colección de canciones era bastante mejor que la de Back Spacer. Unas canciones que, eso sí, llevadas al directo pueden hacernos disfrutar a las mil maravillas intercaladas entre esas otras piezas inmortales que firmaron en otro tiempo y que siguen estremeciéndonos en lo más profundo. Es verdad, Pearl Jam ya no son el grupo de moda ni la referencia en lo que a hacer discos se refiere -ese momento ya pasó para ellos- pero lo que también queda claro es que un tigre nunca pierde sus rayas y si queréis comprobarlo solo tenéis que verles en directo. Allí, sobre un escenario, todavía hoy en día y por muchos años siguen estando en la maldita élite, esa con la que millones de grupos ni siquiera sueñan.


www.myspace.com/tenclub

domingo, 13 de septiembre de 2009

Platillos Volantes


MUSE. The Resistance (2009).


Dentro de 2 días saldrá a la venta The Resistance, el temido y esperado quinto álbum de estudio de Muse. Durante la jornada del sábado, se pudo escuchar el disco íntegro desde la web de 20minutos.es, aunque ¡cómo no! el álbum ha sido ya filtrado en su totalidad por la red. En los foros de Muse se pueden leer todo tipo de comentarios de la gente que lo ha escuchado (yo diría que algunos sólo lo han "oído"), y como era de esperar, las opiniones no podían ser más contrapuestas.


Y es que el tema de la evolución musical de los grupos ha sido siempre materia de conflicto entre los fans. Es normal. Si un grupo decide introducir en su música elementos nuevos o directamente cambiar su sonido a otro diametralmente opuesto, no puede esperar que la reacción del público sea continuista. Estos casos suelen conllevar una ruptura con los fans primigenios, que se consideran traicionados por la banda, y también el fenómeno contrario: la llegada de un nuevo y entusiasta público que pasa a considerar a la banda como algo que siempre le ha pertenecido. Sirvan como ejemplo los casos de Radiohead, Silvechair o Korn, cada uno dentro de su estilo, claro.


En el caso que nos ocupa, el de Muse, parece que la evolución del grupo deja a mucha gente descontenta. Es el típico ejemplo de disco que descoloca al público acostumbrado a un sonido. Recordemos lo que sucedió con Radiohead y su Kid A, que horrorizó a unos y encandiló a otros.


Comencemos pues. Quienes esperen encontrar en The Resistance siquiera un ápice de las señas de identidad de los Muse de siempre, lo llevan mal. En este álbum desaparecen por completo las distorsiones saturadas, las melodías apocalípticas y el frikismo espacial. ¿Qué queda de Muse entonces? Poco o nada. De hecho, parece imposible creer que hablemos de un mismo grupo. Para empezar a entendernos, este disco esta dividido en tres tipos de sonido diferentes: pop, rock y sinfónico. Los tres primeros cortes del disco son puro pop. Muchos ven la sombra de Depeche Mode en Uprising. El segundo tema, Resistance, tiene un estribillo más rockero, pero su ritmo y su riff principal nos sumergen totalmente en el pop de los 80. Undisclosed Desires podría ser perfectamente una canción de Madonna o de Britney Spears. El sonido se torna sinfónico con la enorme United States of Eurasia y la bella pieza instrumental que le sigue: Collateral Damage. Vuelve el pop con Guiding Light fácilmente calificable de "pastelona". En Unnatural Selection encontramos un sonido rockero más parecido al de Black Holes & Revelations, es decir, potente pero pasado por el filtro de los nuevos Muse, sin aquellas distorsiones ultrasaturadas de Dead Star o Citizen Erased. El séptimo tema se llama MK Ultra y es uno de mis preferidos. Es sin duda el tema más rockero del disco y acaba con un riff que perfectamente podría ser de Absolution o de Origin of Symmetry. El octavo tema ,I Belong To You es rarísimo. Empieza Beatle, luego sigue con un ritmo a lo Evidence de Faith No More y aproximadamente a mitad de tema aparece una pieza ¡¡¡cantada en francés!!! llamada Mon Coeur S'ouvre A Toi, para acabar como empezó. Y con Exogenesis llega el sinfónico final del álbum. Esta inmaculada pieza esta dividida en tres cortes llamados Overture, Cross-Pollination y Redemption. Estos tres cortes constituyen los tres actos en que se divide esta pequeña Ópera: Un final enorme para un disco que no dejará a nadie indiferente.


Personalmente, confieso que hagan lo que hagan, no puedo romper con Muse. Adoro todos y cada uno de sus discos hasta la fecha y reconozco que si tuviera que elegir el que más me gusta, sería Origin of Symmetry o Absolution. Pero no comparto la opinión de quienes dan por muerta a la banda, pues creo que la evolución de Muse era inevitable. ¿Para cuánto más daba la fórmula de canciones de riffs tristones y superdistorsionados? Tres discos con esa fórmula ya eran demasiado. Seguramente no para los fans, pero sí para Matthew Bellamy, alma libre, posiblemente el mayor genio de la música alternativa del momento, alguien que ya no necesita demostrar nada a nadie y que no duda en explorar nuevos horizontes huyendo de todo lo que suene a estancamiento. Sólo él hace que la historia de Muse sea como una escalera hacia arriba en la que nunca se divisa el final.


Sea como fuere, es innegable que la banda crece a diario en popularidad hasta a unos niveles impensables hace unos años para muchos de nosotros. Así que me temo que, se lleve a cuantos fans se lleve por delante, esto ya es algo imparable. Seguro que habrá muchos que se bajen del tren de Muse en esta parada. Pero esto es lo que hay, guste o no guste. Como cantaban los Unaesta: La vida es una lenteja. O la tomas o la dejas.